Cuidar de un perro no es solo darle de comer y tenerle un techo. Es acompañarle, entenderle y hacer que se sienta como en casa, sobre todo cuando su familia no puede estar con él. Eso es lo que ofrecemos en nuestra residencia canina de Chinchón, un lugar donde el vínculo con el cuidado de los animales de compañía forma parte de nuestra historia familiar desde hace generaciones. Nuestra familia se ha dedicado de manera apasionada a la crianza de perros, caballos y ganado, y hemos sabido adaptar esa experiencia tradicional a los nuevos tiempos, para ofrecer un servicio que hoy cuentan entre los más recomendados por veterinarios, profesionales y clientes.
Nuestro servicio principal es la residencia canina: el alojamiento y cuidado de perros durante los periodos en los que sus dueños no pueden atenderles, ya sean vacaciones, viajes o cualquier otra circunstancia. Estamos a su disposición los 365 días del año, porque sabemos que las necesidades de una familia con perro no entienden de calendario.
Además, nos encanta recibir visitas. Le invitamos a que nos visite junto a su perro, y lo mejor es que no es necesaria cita previa. Creemos que conocer el lugar donde va a estar tu compañero es fundamental para marcharse tranquilo, y queremos que compruebe en persona cómo trabajamos.
Detrás de esta residencia hay una trayectoria real y verificable en el mundo canino. Pablo Termes del Castillo, cofundador desde 1992, es criador con más de 30 años de experiencia, pertenece a la Real Sociedad Canina de España y ha sido nombrado juez internacional de exposiciones caninas por la F.C.I. Beatriz Batres Segovia, también cofundadora, ha impartido durante años cursos de peluquería canina y preparación para exposiciones. La familia ha logrado títulos como campeones del mundo en 1983 en lotes de cría con Setter Irlandés o subcampeones del mundo en 1992 con Cocker Spaniel Inglés, además de múltiples campeonatos nacionales e internacionales.
¿Por qué importa esto a la hora de elegir residencia canina? Porque los años conviviendo con perros, criándolos y entendiéndolos, se traducen en saber detectar cuándo un perro está a gusto, cuándo necesita más atención o cómo gestionar la adaptación de cada animal. Ese conocimiento no se improvisa: se aprende conviviendo con ellos toda la vida.
Si busca un lugar en Chinchón donde su perro reciba cuidado profesional y cariño, le invitamos a visitarnos. Venga a conocernos con su compañero, dé un paseo por nuestras instalaciones y compruebe usted mismo por qué tantas familias y veterinarios confían en nosotros.